domingo, 27 de noviembre de 2016

LA VIDA AMOROSA DE FIDEL








Algunos le atribuyen a Fidel Castro más de 3500 amantes.

La desenfrenada vida amorosa y sexual de Fidel Castro: dos mujeres, 10 hijos, miles de amantes

El lado oculto de la revolución cubana.
"El comandante dejó hijos por donde pasó", solían decir por lo bajo en la isla cuando se referían a Fidel Castro. A diez de ellos los reconoció, pero se habla de muchísimos más. Lo mismo con sus amantes:algunos aventuran un número tan prolífico como improbable: 35 mil. Algo es seguro: aunque el lider socialista siempre quiso mantenerla bajo reserva, su vida amorosa y y sexual da para escribir una novela de cientos de páginas.
Castro prefería a las mujeres rubias, lindas y, especialmente, muy flacas. Entre las mujeres con las que estuvo hubo maestras, actrices, "niñas mimadas" de la clase alta cubana, militantes y hasta una espía alemana, que se enamoró de Castro, cuando su misión secreta era asesinarlo.

LAS OFICIALES

Todavía Castro no usaba gorra ni ropa de fajina cuando conoció a su primera mujer en la universidad de derecho: Mirta Díaz Balart. Era 1946 y la familia de ella era íntima de Batista, el dictador que el más tarde ayudaría a derrocar. ¿La luna de miel? Tres meses en Miami y Nueva York. El matrimonio terminó siete años después, cuando Mirta se cansó de sus infidelidades recurrentes. Tuvieron un hijo: Fidel Junior o Fidelito, como lo conocen en Cuba, quien estudió Física en la Unión Soviética y fue director del programa nuclear cubano, hasta que Fidel lo despidió por "incompetente".


Fidel Castro y su primera mujer Mirta Díaz Balart.
El dictador Fulgencio Batista asistió a la boda de Fidel Castro.

Su segunda mujer fue la maestra Delia Soto del Valle, a quien mantuvo siempre en un segundo plano. Se conocieron en los años 60 durante las campañas de alfabetización en la isla, pero se casaron recién en 1980 y estuvieron juntos 40 años. Tuvieron cinco hijos varones y los bautizaron a todos con nombres que empiezan con A: Alexis, Alexander, Antonio, Alejandro y Ángel. Pero poquísimas veces se mostraron juntos y para el pueblo cubano ella era una desconocida.


Delia Soto del Valle, su segunda mujer, con Antonio, uno de los hijos de Fidel.

UN AMOR CLANDESTINO

Entre todas sus amantes, un nombre destaca. Natalia "Naty" Revuelta, "una de las bellezas más exquisitas de Cuba y una mujer con un apetito anormal por la revolución y la aventura", como la describe la biógrafa de Castro, Georgie Anne Geyer. En los clubs sociales, Revuelta alternaba con los grandes personajes de su época, desde el escritor Ernest Hemingway hasta el actor Errol Flyn. Si bien era una chica de clase alta, heredera de una familia británica, comenzó a colaborar con la revolución ysu casa era la sede de reuniones secretas. Dicen que vendió joyas para comprar armas y que se convirtió en amante de Castro mientras él estaba casado con su primera mujer. Tuvieron una hija, Alina, que adoptó el apellido de su padrasto y que años después huiría de la isla disfrazada con peluca y con un pasaporte español. En Miami se convirtió en modelo (Fidel estalló cuando vio una foto de ella en bikini) y en una figura anti-castrista. Nunca volvió a Cuba.


Naty Revuelta, una de sus amantes más hermosas.

LA ESPÍA ALEMANA

"Intenté matarlo", confesó Marita Lorez, que además de una mujer hermosa, fue espía de la CIA y amante de Castro. Se conocieron en 1959 cuando ella tenía apenas 20 años y tuvieron un romance intenso y fugaz: siete meses, durante los cuales ella quedó embarazada y sufrió una aborto. Al regresar a Nueva York, la inteligencia estadounidense "le lavó el cerebro" para convencerla de que tenía que matar al lider socialista. En 1960 volvió a la isla con unas píldoras de veneno escondidas en un frasco de crema facial. En un libro contaría su intento frustado de asesinarlo: "Sacó la pistola de su funda. Pensé que iba a pegarme un tiro pero me la dio y me preguntó: '¿Has venido a matarme?'. Dio una calada al puro y cerró los ojos. Se mostró vulnerable ante mí porque sabía que no podría hacerlo. Aún me amaba, y yo a él", narró Lorenz, que de niña estuvo encerrada en una campo de concentración y fue violada por un soldado a los siete años.


Marita Lorenz conoció al lider cuando tenía 20 años.
Convencida por la CIA volvió a Cuba dispuesta a matar a Castro, pero no se animó a hacerlo.

LA CAMARADA REVOLUCIONARIA

Celia Sánchez Manduley fue otra mujer importante en la vida del lider socialista. Participó como guerrillera en la lucha armada y tuvo una gran influencia sobre Castro e incluso llegó a ser Secretaria de la Presidencia del Consejo de Ministros de Cuba. En su casa de cuatro plantas tenía una -la última- destinada a Castro. Si bien ya tenía relación con Delia Soto del Valle, Castro no se casó con ella hasta que su camarada murió de un cáncer de pulmón en 1980. Mantuvieron "una relación entrañable" durante tres décadas, aunque jamás confesaron su amor.


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sábado, 26 de noviembre de 2016

Muere el líder cubano Fidel Castro a los 90 años


Fidel Castro
Fidel Castro - Referencial
El líder cubano Fidel Castro murió a los 90 años de edad, informó su hermano, el presidente Raúl Castro, en una alocución en la televisión estatal.
"Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz", indicó Raúl Castro.
El mandatario agregó que los restos del líder histórico de la Revolución serán cremados según su "voluntad expresa" y que en las próximas horas se ofrecerá al pueblo "información detallada sobre la organización del homenaje póstumo que se le tributará".
Las últimas imágenes de Fidel Castro son del pasado 15 de noviembre, cuando recibió en su residencia al presidente de Vietnam, Tran Dai Quang; y la última vez que se le vio en un acto público fue el pasado 13 de agosto, con motivo de su 90 cumpleaños en un acto en el teatro Karl Marx de La Habana.
Figura legendaria del siglo XX, Fidel Castro se proyectó al mundo desde la pequeña isla de Cuba, donde ejerció un poder absoluto, que debió ceder a su hermano Raúl el 31 de julio de 2006, aquejado de una grave enfermedad intestinal.
En febrero de 2008 renunció definitivamente a la presidencia de Cuba y en abril de 2011 a la jefatura del gobernante Partido Comunista. 
Fidel Castro llegó a ser el más antiguo gobernante en ejercicio en el mundo y bajo su régimen nació el 70% de los 11 millones de cubanos, que desde 2006 se habituaron paulatinamente a su eclipse del poder. 

La biografía de un revolucionario

La biografía de Fidel Alejandro Castro Ruz comienza el 13 de agosto de 1926 en el pequeño poblado de Birán, cerca de Holguín, antigua provincia cubana de Oriente. Fue el tercero de los siete hijos tenidos fuera del matrimonio por Ángel Castro, un rudo hacendado gallego llegado a Cuba como soldado de reemplazo al final de la guerra de independencia, y la cubana Lina Ruz, que entró a trabajar como criada en la finca familiar. 
Hasta que Ángel se divorció de su primera esposa y se casó con Lina, a principios de los años cuarenta, no dio a los niños el apellido, razón por la cual hasta bien entrada la adolescencia Fidel cargó con el estigma de ser hijo bastardo. Desde luego, ello no impidió que pronto destacara como un estudiante brillante en los internados de jesuitas por donde pasó, primero en Santiago de Cuba y luego en La Habana, formación que se incrustó en el núcleo duro de su carácter.
En 1945 entró a estudiar Derecho en la Universidad de La Habana, donde el ambiente de efervescencia política y pistolones le llevaron a sumarse a rocambolescas aventuras revolucionarias como el intento de expedición armada para derrocar al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, en 1947. Un año después, siendo ya un prominente líder estudiantil, participó en la revuelta del Bogotazo tras el asesinato del líder liberal colombiano Jorge Eliezer Gaitán —fue su primera experiencia de insurrección popular—, y ese mismo año de 1948 contrajo matrimonio con Mirta Díaz-Balart, una atractiva estudiante de Filosofía perteneciente a una familia adinerada, con la que tuvo su primer hijo, Fidelito.
Según el periodista norteamericano Tad Szulc, autor de una rigurosa biografía sobre Castro, desde su juventud Fidel creyó que había “líderes destinados a desempeñar papeles cruciales en la vida de los hombres, y que él era uno de ellos”. Esa convicción, unida a su intuición política y gran poder de convencimiento, así como a su temeridad y capacidad de “convertir los reveses en victorias”, le hicieron destacar en un momento muy especial de la historia de Cuba, cuando la corrupción general y el descrédito del Gobierno de Carlos Prío Socarrás eran terreno fértil para la lucha política.

Entrada en política

Tras graduarse de abogado en 1950 y abrir un pequeño bufete, entró de lleno en política con el Partido Ortodoxo, que lo designó candidato al Congreso en las elecciones que debían realizarse en junio de 1952. Sin embargo, el 10 de marzo de ese año la historia de Fidel Castro y la de Cuba cambiaron para siempre con el golpe de Estado que encabezó el exsargento Fulgencio Batista.
Rotas sus relaciones con la ortodoxia por considerar débil su reacción al golpe, Castro concibió una acción armada que debía provocar una insurrección popular: fue el asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953. La operación acabó en fracaso y se saldó con la muerte de 67 de los 135 integrantes del comando revolucionario, la mayoría asesinados después de los combates. 
Los rebeldes fueron juzgados en un proceso muy sonado en el que Castro asumió su propia defensa, el célebre alegato conocido como La historia me absolverá, donde expuso su programa político y revolucionario que incluía entre sus demandas la restauración de la constitución de 1940.
Fidel fue condenado a 15 años de prisión y su hermano Raúl a 13, pero los moncadistas fueron amnistiados en 1955 y Castro partió hacia el exilio. 
En México, donde conoció al Che Guevara, preparó el desembarco del yate Granma, que se produjo el 2 de diciembre de 1956 en la playa de las Coloradas, en la costa oriental de Cuba, acción que marcó el inicio de dos años de lucha guerrillera en la Sierra Maestra y que finalmente condujo a la derrota del Ejército de Batista y la huida del dictador en la madrugada del 1 de enero de 1959.
Ningún historiador puede asegurar que Castro era marxista cuando peleaba en las montañas de Sierra Maestra. No hay un solo documento que lo pruebe. Sin embargo, sí lo hay de que su enfrentamiento con Estados Unidos viene de temprano. En la carta que envió el 5 de junio de 1958 a su colaboradora Celia Sánchez, después de que aviones de Batista bombardearan con proyectiles norteamericanos el bohío de un campesino, le dice:
 “Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta de que ese va a ser mi destino verdadero”. Para muchos analistas esta famosa carta es clave para comprender la psicología y el modo de actuar de Castro en adelante.
Fidel bajó de la montaña envuelto en la bandera de José Martí y convertido en un ídolo popular que encarnaba los valores de la justicia social en una nación empobrecida por la dictadura. 
Los intelectuales de todo el mundo, con Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir a la cabeza, saludaron su victoria y aquella magia duró algunos años pese a que la revolución se radicalizó pronto.